domingo, 7 de marzo de 2010

CESES EN LA JUNTA, ¿EFECTIVO O EFECTISTA? Damian Beneyto.


Creo que todo el mundo es consciente, en mayor o menor medida, de la difícil situación económica por la que pasamos en nuestro país y también todo el mundo opina, en mayor o menor medida, que hay que tomar decisiones para que el llamado estado del bienestar no se nos vaya al "garete".
Nuestros más altos dirigentes políticos se han puesto, por fin, manos a la obra para intentar dar solución a tan caótica situación, sin olvidarse que las medidas a adoptar no sólo deben ser eficaces si no que además deben ser entendidas y aplaudidas por el "pueblo soberano" pues las citas electorales están a la vuelta de la esquina y tanto el que gobierna como el que oposita se juega mucho en este envite.
El primer axioma de las medidas contra la crisis que nos azota es ahorrar en el gasto público, naturalmente con el menor coste social posible; la sanidad, la educación y las ayudas a la dependencia deben estar garantizadas así como las pensiones, los subsidios y los sueldos de los funcionarios, por lo tanto hay que recortar de lo superfluo, de lo prescindible, de lujos, de juergas, de coches oficiales, de eventos festivo-culturales de alto coste, de viajes, de hoteles de alto estanding, en fin de todo aquello que ya se especificó en el famoso CODIGO DE BUENAS PRÁCTICAS que los partidos del arco parlamentario extremeño pactaron hace algún tiempo. Pero además hay que buscar el aplauso del ciudadano votador y más cuando en una de las últimas encuestas del CIS la tercera preocupación de los españoles y por ende de los extremeños son los políticos y su "modus vivendi".
Es cierto que quizás la nómina de de políticos en ejercicio esta algo inflada y que los partidos fomentan muchas veces el clientelismo colocando en el organigrama a personas de dudosa utilidad, pero no es menos cierto que el modelo de estado que nos hemos dado hace necesarias unas infraestructuras y un personal al que no se puede renunciar sin poner en peligro el funcionamiento de la administración con la consecuente desatención del ciudadano.
Pues bien dicho esto me gustaría comentar la medida estrella que para ahorrar a puesto en marcha nuestro Presidente a petición del jefe de la oposición (así lo percibe al menos el ciudadano) y que consiste en reducir el número de altos cargos, de asesores y otro personal al servicio de la administración autonómica en un 30% en los próximos tres años. El "despiece" ha comenzado por los directores generales y en los próximos días llegara al resto de la "tropa".
Carezco de datos para saber cual va a ser en euros el montante total del ahorro y también me falta información de si estas reducciones van a influir en los servicios que deben recibir los ciudadanos, de lo que no tengo la menor duda es que la medida será aplaudida por el gran publico, ya me parece oír eso de "ya esta bien que dejen de chupar del bote", o eso otro de "cuando los echan es por que lo único que hacían era calentar la silla" y otros juicios de valor de mayor intensidad semántica.
Nuestro Presidente esta vez se ha equivocado, ha puesto a los políticos a los pies de los caballos, su medida transmite al ciudadano que la administración autonómica esta llena de personal que ni sirve para nada, ni hace nada, gente que el nombró hace tres años y además, y eso me parece más grave, ha caído en la trampa de la oposición que esta vendiendo que esta medida se ha tomado gracias a ellos y que cuando gobiernen (cosa que no creo, ni me gustaría) la reducción será mayor.
Hay otras formas de ahorrar dinero público y en mayor cantidad sin necesidad de crear una situación de malestar entre los que trabajamos con la máxima dedicación por un proyecto político en el que creemos y que dicho sea de paso tenemos el sueldo congelado desde el año 2008 lo que ha supuesto en algunos casos que más de uno este perdiendo dinero.
Damián Beneyto

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